PROPOSTA 2003 . international festival of poetries+polypoetries . cccb
home    program   sections + participants                   I  català   castellano

 

 
sections + participants
ausculta


simón marino (dj) 

he was born in argentina. he currently lives in barcelona.
he works as a dj and also with the record label ooze.bâp, who is making barcelona discover another way of understanding electronics. he has always had non-linearity as a goal. since he started to work with music he has added different influences from a wide range of genders. in ausculta, he is going to present a session made of a great variety of sound registers that have voice as a core; from sound and phonetic poetry to improvisation and electronics. one of his main basic principles is to work with what is already there, rework and see that from the combination of different pieces something can be defined.

 

 

 



Pasar música según Simón Marino (dj)

En esa época es cuando empecé a pasar música. (dijo) ¿A pasar música? (dije) Bueno, a poner música, como dicen aquí.

Nunca antes había oído la frase, pero enseguida me pareció certera. De nuevo la falacia de la lengua común me llevaba a pensar en las palabras que utilizamos cada día - sonidos familiares que, como el zumbido de la nevera, en algún momento hemos dejado de escuchar y ya no consiguen perturbarnos. ¿Por qué poner música? Se me ocurrió que la expresión remitía a la literalidad de poner un disco, a ese gesto inaugural. Un gesto mecánico y estético a la vez, que nada dice de lo que se pone. (Se pone un disco y a bailar). Sin embargo, en el caso de la música - a diferencia de otras cosas que pueden ponerse: una cerveza, una firma, un huevo - resultaba que aquello que se ponía era un pasar, un transcurrir. El gesto de poner música o, como decía mi amigo, de pasarla, iniciaba un movimiento que se expandía, ocupaba el espacio y fluía a lo largo del tiempo. La expresión pasar música no sólo era lógica, sino tautológica: pasar un pasar. En todo caso (pensé) era más iluminadora, más cierta, que ese
poner música nuestro (¿nuestro? ¿quién lo dijo?).

-Lo que me gusta de pasar música es que te obliga a estar informado, a conocer. Eso es lo mejor. Ahora por ejemplo voy a pasar música y poesía oral, experimentos con palabras, y al hacer esto pienso no sólo en tratar la voz como si fuera música, sino también en pasar música como si fueran palabras.-

El dj que pone música - o incluso, de un modo más violento y más gráfico, que la pincha - practica en el fondo un juego de destreza. Una habilidad cuyo virtuosismo consiste en ser veloz y preciso, en afinar. La tensión surge y se agita en los ajustes, entre un tema y otro, cuando acecha el riesgo de derrapar. Discos como ruedas de bólido que se acercan peligrosamente al tomar la curva - expectación y chicas que saltan en camiseta. En cambio un dj que, como mi amigo, pasa música, compone una figura mucho más sutil y ambigua. No se trata de que haga de intermediario (como el que pasa una nota o una china) o de que abra juego (como el que pasa un balón), sino más bien de que la música pase por él - degustada, deglutida, digerida, vivida. Y en ese proceso de asimilación, ya sea de música o de palabras, el dj que pasa música encuentra una voz.

-Cuando paso música no me gusta que la gente esté pendiente de ella, que se sientan así como retados por lo que escuchan. Prefiero que puedan ponerse a charlar si quieren, que estén relajados. Pero si alguien escucha tiene que poder darse cuenta de que en la música hay detalle, que tiene detalles.-

Se trata entonces de incluir en el flujo sonoro pequeñas marcas de atención. Como ésta: (*) (pienso). Ni chirrido de ruedas ni juegos malabares. Permitir que el público pase de la música, que no atienda. Hablarle en términos familiares. (¿Pasar música dijiste? Una mera cuestión de detalle). Ser amable. Quedarse esperando a que el oyente despierte para sorprenderle con un dulce. 

-Cada vez más me importa esto: hacer algo bonito. Que la gente escuche y diga: qué bello.-


Marta Garcia Quiñones

 

 

   
           web design: kton y cia